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SEGOVIANOS Y VISITANTES RECORRIERON LA CIUDAD AL RITMO DE LA MÚSICA EN UNA NOCHE EXCEPCIONAL PARA SEGOVIA 2016
La Noche de Luna Llena 2010, que tuvo lugar desde las 20:16 hasta las 02:16 del sábado en Segovia, inundó la ciudad de música en esta cuarta edición. Ha conseguido ofrecer a un público muy numeroso y diverso una oferta musical muy variada y de calidad a través de las 32 actividades programadas.
La justa dimensión de Segovia (60.000 habitantes), la cercanía entre unos lugares y otros, la belleza de sus rincones, la acertada conjugación entre espacios y estilos de música y la variedad de la oferta ha permitido que los diferentes escenarios hayan completado siempre su aforo sin presentar incómodas aglomeraciones. De esta forma, se ha podido disfrutar de la música de forma extraordinaria en un escenario inigualable.
Inauguraba a las 20:16 el Espacio Estrénate Clara Luquero, concejala de Cultura del Ayuntamiento de Segovia, en la Plaza de San Esteban de Segovia. En él los músicos finalistas y ganadores del I Concurso Estrénate de composición musical han interpretado uno tras otros los temas con los que se han presentado al Concurso.
A esa misma hora comenzaba la actividad de participación ciudadana estrella de la noche, la fotografía colectiva que un total de 3.800 personas según las primeras estimaciones se han querido hacer a los pies del Acueducto.
El espacio dedicado a la formación musical estuvo lleno igualmente toda la noche. Ronny Vázquez enseñó a un público en su mayoría infantil cómo construir instrumentos con madera, chapas y clavos. Construyeron un chocalho, un martillo de chapa y un reco-reco. En el taller ‘Ven a tocar unas copas’, el checo Alexander Zoltan, que luego dio un concierto de glass-harp en la Plaza de la Trinidad, enseñó a los grupos las diferentes notas que se pueden obtener de las copas de cristal. En el taller de baile hip-hop B-Boying una abarrotada sala se divirtió siguiendo los pasos de un entregado Anwar Sebba, Profesor África. Y finalmente tuvo lugar la master class de batería de Carlos Carli, que después ofreció un concierto de jazz de gran calidad junto con Joaquín Chacón a la guitarra y Marino Díaz al bajo.
No faltaron los conciertos intimistas. El theremin de Lydia Kavina sonó entre la muralla, los arcos del acueducto, la luna llena y un público hipnotizado en absoluto silencio. Esta misma atmósfera delicada se vivía en el patio del Palacio de Mansilla de la mano de las composiciones para marimba, flauta y chelo de Fernando Ortiz. Las músicas para manivelas de Germán Díaz triunfaron igualmente entre un público que se recogía en las escaleras de la Plaza de la Alhóndiga ajena al ajetreo de la colindante C/ Real.
El sonido del instrumento autóctono del Guadarrama, el albogue, acompañado por la zanfona y el contrabajo, llenaba con “Andando las sierras” el Jardín del Museo de Arte Contemporáneo Esteban Vicente.
El Palacio de Avendaño ha abierto sus puertas para dar acceso al público a su patio durante la Noche de Luna Llena. En él se pudo escuchar “Luna de enfrente”, un juego de la música de los integrantes de Necorita Óscar Martín y Andrés y Sudón con la poesía del poeta Gonzalo Escarpa.
En el Museo de Segovia Beatriz Blanco y Iván Pochekin, primer y segundo premio del XII Certamen Internacional de Jóvenes Intérpretes Pedro Bote, obtuvieron aforo completo igualmente. El mismo que se registró en el Museo Rodera-Robles con la actuación de la cantautora Patricia Lázaro y en el Palacio del Marqués de Lozoya con el saxo, voz y electrónica de Santiago Latorre.
Los intérpretes jóvenes estuvieron presentes también en otros espacios. En el patio del Colegio de Arquitectos primero, y en la Iglesia de San Juan de los Caballeros después, los alumnos del III Curso Internacional Ciudad de Segovia interpretaron temas de los compositores clásicos más importantes de la historia.
En el Alcázar 300 personas pudieron disfrutar de los temas de raíz española del siglo XX a nuestros días para orquesta de medianas proporciones interpretados por la Orquesta Sinfónica de Segovia.
El concierto del organista belga François Houtart y el dulzainero Joaquín González llevó a 200 personas a la Catedral de Segovia, de 20:30 a 21:15h.
El público abarrotó las escaleras de la Plaza de San Martín de Segovia para escuchar el concierto-performance de Sergey Saprichev, que combinaba las percusiones tradicionales africana, brasileña y oriental con percusiones e instrumentaciones de última generación.
Pasando a otro tipo de espacio, la Plaza Mayor, un espacio abierto en el que tenían varias actividades de forma simultánea, registró un flujo continuo durante toda la noche. Era el espacio pop. En él se podían comprar vinilos, cds, dvds y merchandising musical en los puestos de las tiendas de discos Babel, La Metralleta, Sevendendiscos y Satélite.
Pero también se podían escuchar las ‘píldoras sonoras’ de música de los 50 hasta la actualidad que cuatro djs del Colectivo Bayle, Escuter Club de Segovia ofrecían al público que estaba de pie y sentado en las terrazas de la Plaza Mayor. Después fue el momento del grupo madrileño Matiné, que gracias a su calidad y frescura atraían cada vez a un público más numeroso.
Especial mención hay que hacer en este espacio del quiosco de la Plaza, tomado por los niños, que durante toda la noche se divirtieron jugando a una guerra de almohadas con los cojines colocados en el quiosco, en principio, para servir en un espacio chill-out que finalmente estuvo mucho más animado.
Y por último hay que hablar del jardín de La Hontanilla, convertido en un lounge-bar donde acabar la noche. Estrellas iluminadas, luces cálidas y alfombras situadas en el césped, junto con las sesiones de Mr. Killmanjarto y el concierto de La Banda del Soplo hicieron de este espacio un lugar sugerente donde acabar la noche mientras se disfrutaba de un refresco en los vasos reutilizables de la Noche de Luna Llena realizados para la ocasión. El objetivo de evitar el consumo descontrolado generador de residuos en este lugar, y al contrario, fomentar un consumo responsable y sostenible que no vaya en detrimento de la diversión se ha conseguido en opinión de la organización. Unas 2.000 personas de muy diversos perfiles se acercaron a este espacio natural reivindicado para uso cultural.
Europa estuvo presente en 31 bares y restaurantes segovianos por medio de tapas elaboradas a base de ingredientes típicos de 31 países europeos. La buena acogida que tuvieron hizo que al final de la noche no se pudieran encontrar en ninguno de los establecimientos. La Noche de Luna Llena sirvió para conocer también nuevos sabores.
Y en el Real Sitio de San Ildefonso la galería arteSonado ofreció un programa muy lunar que se compuso de cuatro partes.
Cerca de 40 voluntarios han ofrecido desinteresadamente su colaboración en los diferentes puntos de programación.
La Oficina Segovia 2016 valora como extraordinaria la acogida del programa por parte del público y el desarrollo de la noche. En esta última Noche de Luna Llena antes de la selección del jurado, Segovia ha demostrado su buen hacer en la organización de eventos y la altísima implicación del público en la programación cultural.
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